Carlos es profesor de idiomas y economista, además de traductor. Siempre supo que lo suyo eran los idiomas y que no sabía estar sin ponerlos en práctica ni un solo día.
El hecho de que las lenguas extranjeras fueran su hobby desde joven le llevó a crear un grupo de conversación de francés en su ciudad, que popularizó con el nombre de “Soirée française”. Todo esto ha hecho que no haya perdido la ilusión y que se tome su trabajo como si todavía fuera solo una afición.
Habla inglés, alemán y francés entre otros y ha dado cursos a los más pequeños en escuelas y academias, así como también a adultos en empresas, y le gusta compartir de una manera cercana todo lo que ha aprendido en estos años para ayudar a despertar el interés por las lenguas desde la infancia.
Su particularidad es la de crear un estrecho vínculo con el alumno, adaptándose a sus necesidades para que el aprendizaje del idioma sea fluido y que la curiosidad y la ilusión propias de la niñez se mantengan intactas incluso en la edad adulta.
A menudo cuenta con una sonrisa que con los idiomas hay que dejar el sentido del ridículo de lado, algo que pone en práctica cada vez que entra en un bazar chino expresándose en ese idioma.